La ministra para Hábitat y Vivienda, Paola Posani, aseveró que más de 40 mil familias se han incorporado al Registro Único de Vivienda. Este mecanismo digital permite conocer los detalles de las características de los hogares impactados por los sismos registrados en el país el pasado mes de junio.
A través del proyecto “Venezuela Renace”, activado por el Gobierno Nacional para atender la contingencia de los terremotos del 24 de junio, se determinó que 10.332 inmuebles requieren evaluaciones especiales para precisar su habitabilidad. La proyección de atención de las autoridades abarca a unas 66 mil personas.
En la evaluación técnica, las estructuras marcadas con color amarillo corresponden a casas en proceso de reparación. Por su parte, las categorizadas en rojo están destinadas a demolición, aunque en casos puntuales identificados en rojo se analizan alternativas.
En materia de financiamiento, Posani precisó que las entidades bancarias habilitadas reciben solicitudes exclusivamente de familias damnificadas. Las asignaciones de inmuebles se tramitan por prioridades en caso de patologías de salud específicas y según los datos del registro.
Sobre los trabajos en las zonas afectadas, se contemplan estudios de suelo realizados por profesionales para definir la viabilidad técnica. En Mare Abajo, estado La Guaira, se prevé la recuperación de 1.088 casas mediante un expediente que se remite a la alcaldía correspondiente para el control de cada infraestructura.
Las autoridades reportan la adjudicación de 335 viviendas en siete estados afectados por los sismos, con la meta de alcanzar 4.000 entregas antes de finalizar el año 2026. El Ministerio para Hábitat y Vivienda mantiene oficinas regionales abiertas para orientar sobre trámites, tiempos de atención y proyectos en ejecución.
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